Sobre Cultura

Sobre Historia / Actualidad

El rey Egeo y el mar de lágrimas…

Minos, rey de Creta, cometió un grave error: no había sacrificado al dios Poseidón el toro que este le había mandado. Para vengarse, el dios del Mar, hizo que la mujer de Minos, Pasifae, se enamorara locamente de la bestia. Con el fin de seducirla, esta se disfrazó en vaca. De su unión nació un ser con cuerpo de hombre y rostro de toro: el Minotauro, es decir, el toro de Minos. El rey se vio obligado a mantener al monstruo en su isla. Para poder encerrarlo llamó al mejor arquitecto del momento, Dédalo, y le encargó que creara un lugar capaz de encerrar al extraño ser. Dédalo puso en pie el Laberinto, construcción compleja en la que resultaba imposible encontrar la salida.

Minos, previamente, había decido vengarse de Atenas por la muerte de unos de sus hijos sacrificando regularmente a siete jóvenes y a siete mujeres. Decidió mandarlos al Laberinto. Esto era sin contar con el valor de Teseo, dispuesto a salvar la vida de sus compatriotas. Así, pues, Teseo, hijo de Egeo, rey de Atenas, partió para la isla de Creta. Ahí conoció a Ariadna, hija del rey, y esta se enamoró del joven. Para evitar la muerte del amado que debía adentrarse en el laberinto, la doncella pidió consejo a Dédalo. Y el creador del laberinto le sugirió una solución: entregar una madeja de hilo a Teseo al inicio del laberinto, de modo que pudiera encontrar la salida tras haber matado al Minotauro. Y, en efecto, así fue.

Campamento de refugiados en el puerto del Pireo

Campamento de refugiados en el puerto del Pireo

Los dos enamorados, felices, decidieron dejar Creta rumbo a la patria de Teseo. La historia da un nuevo vuelco cuando durante una escala en la isla de Naxos, Ariadna abandonó el viaje. Las interpretaciones divergen sobre este punto: ¿Teseo se cansó de su enamorada o esta cayó enferma y tuvo que permanecer en tierra? El caso es que Teseo retomó la mar.

Egeo, el padre de Teseo, había pedido que al acercarse a la costa, el barco blandiera una bandera blanca si el hijo estaba a salvo, y negra en caso de muerte. Pero Teseo olvidó la consigna y llevaba en su mástil un estandarte negro en señal de duelo por la desaparición de Ariadna. Cuando Egeo vio a lo lejos la enseña negra, creyendo que su hijo había fallecido, se arrojó al mar, desesperado. Desde entonces, este brazo de mar que se encuentra entre Grecia y Turquía lleva el nombre de mar Egeo.

En el Egeo se sitúa El Pireo, el puerto de Atenas. En esta ciudad portuaria es uno de los lugares en los que actúa la ONG “A drop in the ocean”http://www.drapenihavet.no/en/home/  – https://www.facebook.com/drapenihavet/ ,  una asociación noruega de ayuda a los refugiados provenientes de Siria y de Asia.

Ahí es donde estaré desde el 6 al 20 de septiembre, intentando echar una mano.

¿Nos vemos ahí?

Write a comment:

*

Your email address will not be published.

Dirección:
Meléndez Valdés, 48 – 6º dcha.
28015 Madrid - España
Síguenos: