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La manzana maldita

Paris era hijo de Hécuba y Príamo, rey de Troya. Al nacer la madre tuvo un sueño que anunciaba que su hijo sería el destructor de la patria. Pero en vez de matarlo, Príamo accedió a entregarlo a un pastor.

Zeus organizó la boda entre la diosa Tetis y el mortal Peleo; pero se olvidó invitar a la diosa de la discordia, Eris. En cólera y de improviso, esta se presentó al banquete y lanzó una manzana con la inscripción “a la más bella”. Tres diosas reclamaron para sí el fruto: Hera, esposa de Zeus; Atenea, protectora de la guerra y la inteligencia, y Afrodita, diosa de la belleza. Como no fue posible decidir, Zeus sugirió que Paris, pastor juicioso, alejado del mundanal ruido, decidiese.

Las tres diosas se presentan frente al pastor y cada una le promete un bien. El príncipe troyano  se decide finalmente por Afrodita, quien le ha prometido el amor de la mujer más bella. El único inconveniente, viene a saber después, es que la hembra más hermosa se llama Helena y es la esposa der de Menelao, rey de Esparta. Paris consigue raptar a Helena y Menelao, burlado, consigue reunir a los reyes de Grecia para recuperar a la secuestrada. Así, por una manzana se desencadena una guerra que duraría diez años.

Pero hay otro relato de todos conocidos que tiene como protagonista una fruta maldita. El libro 3 del Génesis relata así la caída de Adán y Eva:

“Empero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto comemos, mas del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, porque no muráis. Entonces la serpiente dijo á la mujer: No moriréis. Mas sabe Dios que el día que comiereis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como dioses sabiendo el bien y el mal. Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella”.

No, no se menciona a la manzana es concreto. De hecho, algunos pintores prefirieron representarlo como un albaricoque, un melocotón o un higo.

¿Cómo se llegó entonces a la manzana como fruto prohibido? Una deriva semántica fue la causa. “Malum” es “manzana” en latín (de hecho, en italiano es “mela”). La raíz latina se asemeja a “mal”; de ahí a su identificación solo hay un paso… el que separa la mano del árbol para agarrar el fruto prohibido.

fotoCULTURA+GASTRONOMÍA-BLANCANIEVES  la MANZANA-La gastronomía en la pintura

Además, ¿no fue la misma fruta que mordió la inmaculada Blanca Nieves llevándola a la perdición? Pero eso es otra historia…

Para saber más acerca de La gastronomía en la pintura, mándanos un MAIL y te comunicaremos cuándo celebramos este evento. Complementamos la visita guiada con Taller de cocina especial. Hasta pronto.

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