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La princesa de Éboli estuvo aquí

Ana Mendoza de la Cerda, más conocida como princesa de Éboli, nace en Cifuentes, Guadalajara en 1540 y muere en Pastrana, en la misma provincia en 1592. Su vida ha desatado múltiples leyendas y ha dado lugar a múltiples producciones cinematográficas.

Hija única de Diego Hurtado de Mendoza, miembro de una de las más importantes familias de la nobleza castellana, se casa a temprana edad (doce años) con Ruy  Gómez de Silva, príncipe de Éboli, persona muy próxima de Felipe II. De hecho, su unión fue proyectada por el propio monarca.

El príncipe es uno de los miembros más destacados del partido pacifista, partidario de una salida negociada de Flandes. Pero Ruy Gómez fallece súbitamente  en 1573. A su muerte, la viuda se retira en el convento de las carmelitas de Pastrana. Sin embargo, a los seis meses el rey la obliga a renunciar a los hábitos y a hacerse cargo de la fortuna de su esposo y de sus hijos, siguiendo las directrices del testamento de este.

Palacio Ducal de Pastrana

Palacio Ducal de Pastrana

Ana Mendoza, princesa de Éboli, pues, vuelve a la Corte y adquiere allí un papel preponderante. Muy cercana al secretario personal del rey, Antonio Pérez, del que se dice que fue su amante. Los rumores de la época decían que había sido incluso amante del rey.

En cualquier caso, Pérez fue acusado del asesinato de Rafael de Escobedo, el secretario de Juan de Austria (hermanastro de Felipe II), para que no desvelase sus contactos secretos con los rebeldes holandeses y portugueses. Ana Mendoza se ve involucrada en el asunto, así como en otros asuntos políticos como el apoyo a la candidatura de la duquesa de Braganza al trono portugués, en contra de los proyectos de Felipe II en este sentido.

Frente a lo que considera una traición, el soberano se muestra implacable; ordena en 1579 el encarcelamiento de la princesa en la Torre de Pinto (Madrid), más adelante en la fortaleza de Santocarz (cerca de Pastrana) y, finalmente, en la villa familiar de Pastrana. El rey manda construir una pared que la aísla del resto del palacio. Muere confinada y habiendo perdido la custodia de sus hijos.

Pero si nos referimos a Madrid, cuando decimos que la princesa de Éboli estuvo aquí, significa enfrente del palacio Real, posterior Palacio de Abrantes y actual sede del Instituto de Cultura Italiano. Una plaqueta recuerda el emplazamiento de su palacio antes del exilio.

Contaremos estas y otras historias en el paseo guiado Madrid de Leyenda, que organizamos regularmente. Si quieres saber cuándo programaremos el siguiente ponte en contacto con nosotros… aquí. Será una ocasión para seguir navegando por la Historia de la capital, la Corte y el país.

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