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Promiscuidad y cortesía

Escupe volviéndote de lado, no vayas a escupir sobre alguno o salpicarle”, enseñaba Erasmo de Rotterdam (1466-1536) a su joven pupilo. Y seguía: “Para vomitar, retírate a otro sitio”. Los escritos renacentistas de Erasmo marcan un punto de giro respecto a los modales medievales, en vigor hasta en la época.

Erasmo de Rotterdam

Erasmo de Rotterdam

En la Edad Media, no había comedores como los que actualmente se conocen. Las mesas para comer consistían en simples tablas colocadas sobre caballetes (motivo por el cual se habla de “poner la mesa”). Un enorme mantel la recubría, pero sobre ella no había platos ni vasos individuales, los cuchillos y cucharas se compartían y la sopa se bebía directamente de la escudilla. Desde la fuente común los comensales pinchaban los trozos con la punta del cuchillo y depositaban el bocado sobre una tabla o sobre una gruesa rebanada de pan, generalmente compartida por dos personas. De ahí deriva la palabra “compañero”, es decir, aquellos que comparten el mismo pan. Al final, el pan sobrante –impregnado de salsa- se regalaba a los pobres o a los perros.

Aunque aparentemente promiscuo, el banquete medieval se regía por sus propias normas y así lo reflejan los manuales de conducta de la época.  En 1384, el teólogo catalán Francesc Eiximenis, en su obra El Crestià, exhortaba a los comensales: “si has escupido o te has sonado la nariz, nunca te limpies las manos en el mantel” y a continuación precisaba: “siempre que tengas que escupir durante la comida, hazlo detrás de ti… y en ningún caso, por encima de la mesa o de nadie”. Otro texto alemán nos advierte que sonarse la nariz con el mantel es “de mal nacidos”. Y hurgarse la nariz mientras comemos “no es decente”.

fotoPROMISCUIDAD y CORTESÍA-Francesc Eiximenis-portada libro

Desde una perspectiva actual, tales costumbres pueden parecernos bárbaras; sin embargo, según el sociólogo alemán Norbert Elias, eran sólo el reflejo de una estructura social determinada. Y en el caso del Medioevo, las normas se basaban en el concepto de courtoisie, es decir, los modales de la nobleza en las cortes feudales. A través de la normas de comportamiento –en particular en la mesa- el guerrero-militar se diferencia de otros grupos sociales. Eiximenis lo resume en una frase: la cortesía es “saber tratar a cada uno según su condición y estamento”. Sin embargo, a partir del siglo XIV el concepto de cortesía será reemplazado por el de civilité, un conjunto de buenas maneras a la hora de comer, que se incorporarían paulatinamente a la vida cotidiana.

Pero esto, lo veremos en el siguiente post J.

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