Sobre Pintura & Arte

Sobre Madrid

Sorolla: tan iluminado como sus cuadros

Velázquez y los Impresionistas se mezclan en los pinceles de Joaquín Sorolla y Bastida (Valencia, 1860 – Cercedilla, Madrid, 1923). El pintor, huérfano de ambos padres y criado junto a su hermana por la tía de ambos, manifestó muy pronto su talento por la pintura.

En sus múltiples visitas al museo del Prado, a partir de los 18 años, se sintió fascinado por la pintura de El Greco, Ribera y, cómo no, Velázquez. De este último quedan influencias claras en sus lienzos como como “Mis hijos” (cuya estructura compositiva recuerda a la de “Las Meninas”) y “Desnudo de mujer”, que evoca a “La Venus del espejo”.

Pasó por Roma, tras recibir una beca en 1885, para descubrir a los clásicos. Otro hito en su carrera fue el primer viaje a Paris, seguido de tantos otros posteriores. Tomó contacto con las vanguardias europeas, con pintores como John Singer Sargent, Giovanni Boldoni y, cómo no, con el “jefe” de los Impresionistas, Monet.

Se instaló en Madrid junto con su mujer Clotilde y sus hijos a partir de 1889. Sorolla inició entonces su propio estilo pictórico, el “Luminismo”. Comenzó a pintar al aire libre (herencia de los Impresionistas) captando como nadie la luz, plasmando un colorido vibrante con ausencia de negro, a base de pinceladas sueltas y vigorosas.  Así desarrolló lienzos sobre escenas cotidianas y paisajísticas de la vida mediterránea. “La vuelta de la pesca”, “Niños en la playa”, “Después del baño” son algunos ejemplos de ello.

Corriendo por la playa, 1908

Se añade a su trayectoria el encargo llevado a cabo para la Hispanic Society de Nueva York, terminada en 1919, que reúne una colección de visiones de España por regiones. De mentalidad progresista no dudó en plasmar sus ideas en pinturas de denuncia social, (“Trata de blancas” o “Aún dicen que el pescado es caro” son el mejor ejemplo).

Justamente, con “Triste herencia” Sorolla obtuvo el Grand Prix en la Exposición Universal de París en 1900. Seis años después tuvo lugar su primera exposición monográfica en la misma ciudad y en 1919 presentó seis obras en una exposición colectiva de pintura española moderna.

Casi un siglo después, la exposición “Sorolla en París” llega a Madrid tras haber pasado, por Múnich y el Museo de los Impresionismos de Giverny. 66 obras que resaltan  el legado francés de un pintor que triunfó en la capital gala a principios de siglo pasado.

 Datos: exposición “Sorolla en Madrid” en la casa-museo Sorolla, del 23 de noviembre al 19 de marzo 2017: http://www.mecd.gob.es/msorolla/inicio.html;jsessionid=87E314F2060021997D45CE0B0B420DF0