Sobre Gastronomía & Vinos

Un sorbo de historia (o de champán)

 El champán nace en la región francesa del mismo nombre. Este vino espumoso, que ha sufrido una doble fermentación fue descubierto… por los ingleses, en un primer momento. A mediados del siglo XVII, los ingleses tenían por costumbre añadir melaza, aromatizantes o azúcar a los vinos importados, quizás para compensar el mareo sufrido durante el viaje. El resultado eran unos vinos más vivos y chisposos. Además, los ingleses usaban botellas que, al abrirlas, liberaban el gas carbónico producido por la fermentación logrando un vino con aguja agradable al paladar.

Sin embargo, es cierto que debe su verdadero descubrimiento a otro hombre –francés en este caso. Dom Pérignon, nacido en 1638 era un monje benedictino. Apasionado de enología, quiso experimentar con variedades locales (no se debe, pues al azar, como se ha dicho en otras ocasiones). Sin ser el inventor del champán, hoy en día se admite que asentó muchas de las bases de la enología actual: selección de las cepas, vendimias óptimas, rechazo de las uvas verdes o, por el contrario, podridas. Sobre todo, entendió que a través de la técnica de coupage se obtenían vinos de mejor calidad.

Luis XV y Mme. de Pompadour fueron grandes amantes de la chisposa bebida y contribuyeron en gran medida a su fama y expansión. Todo fue viento en popa durante siglos pese a la Guerra de Treinta años,  a las guerras napoleónicas y de Prusia en 1870, hasta el surgimiento  de la filoxera a principios de siglo XX. Su llegada tardía hizo creer que la región iba a estar a salvo del insecto que roe las raíces, pero finalmente las viñas de la denominación fueron arrasadas por el mal proveniente de América. En 1911, gran parte del viñedo se había perdido por causa de la enfermedad…

Comentarios hechos  a partir del libro “2000 años de historia gastronómica”, de  Patrice Gélinet, Ed. Perrin, 2008 (edición francesa).

Write a comment:

*

Your email address will not be published.