Sobre Gastronomía & Vinos

Sobre Pintura & Arte

Velázquez, Jerez, Prado

Unimos con hilo de oro estos tres elementos de la siguiente manera: Diego Velázquez, pintor universal, nació en Sevilla, Andalucía, región en de elaboración del Jerez. Si acudes a la actividad Museo & Cata, EL JUEVES 10 de MARZO, descubrirás al artista y, a continuación durante la cata comentada, entenderás los secretos del Sherry.

PERO, a la espera de la tan ansiada fecha adelantamos algunas claves para disfrutar de la actividad. En primer lugar, el arte.

Diego Velázquez nació en Sevilla en 1599. Pintor barroco de enorme talento y de carácter reservado, dio el salto desde su ciudad natal a Madrid. Trabajó para Felipe IV y fue autor de famosas obras: Los Borrachos, La Venus del Espejo, La Fragua de Vulcano, Las Hilanderas, Las Meninas, por supuesto, y tantos otros lienzos. Murió en la capital en 1660.

Las hilanderas, Velázquez

Las hilanderas, Velázquez

Andalucía, lugar de nacimiento del renombrado artista es también la cuna de uno de los vinos más singulares que existan. El Jerez, o Sherry para los ingleses, se elabora en el Marco de Jerez, provincia de Cádiz.

 

Desde los tiempos de los fenicios, alrededor del año 1100 a.C. las tierras gaditanas conocían el cultivo de la vid. Al igual que en otras regiones de la Península, la presencia romana a partir de año 138 antes de nuestra era, mantuvo e incrementó dicho comercio. Los gaditanos vendían a Roma aceite de oliva, vino de la región de Ceret y garum, un condimento ampliamente usado en las mesas del Imperio.

Saltando varios siglos, en el 711 empieza la dominación musulmana en España.  En las zonas conquistadas, el consumo de vino quedaba excluido por razones religiosas. Sin embargo, el cultivo de la vid se mantuvo tanto para consumo de uva como para la obtención de alcohol con fines cosméticos (perfumes, ungüentos…) o médicos. Además, en ciertas regiones hubo una tolerancia respecto al consumo de vino por parte de los no seguidores del rito de Mahoma.

En 1264 Alfonso X reconquistó Jerez, lugar colindante con el reino nazarí granadino, de ahí el nombre de Jerez de la Frontera. Reconquistada la totalidad de la Península a finales del siglo XV, el cultivo del viñedo conoció una etapa de crecimiento.

La piratería inglesa durante el Siglo de Oro tuvo un efecto en el fondo beneficioso para el vino jerezano: la bebida llegó a las Islas Británicas. El botín más importante lo consiguió Sir Martin Frobisher, de la flota de Sir Francis Drake, tras el saqueo de Cádiz en 1587.

Saqueo de Cádiz por F. Drake

Saqueo de Cádiz por F. Drake

El Jerez, conocido en Inglaterra como Sherry (nombre derivado del árabe Šeriš), gozó allí de gran popularidad. El aumento de la demanda por parte de los ingleses, hizo que a lo largo de los siglos XVII y XVIII, en el Marco se establecieran también negocios ingleses, escoceses e irlandeses. Fue el caso de Fitz-Gerald, O’Neale, Gordon, Garvey o Mackenzie.

 

El problema surgía en el viaje. Muy a menudo, los vinos no llegaban en buenas condiciones a su lugar de destino, transformados en ácido acético o vinagre. Surgió entonces la idea de encabezar los vinos, es decir, añadir alcohol vínico.

Sin embargo, lo que nació como una mera necesidad, pronto se transformó en arte. Tras el encabezado, los vinos se sometían a una larga crianza mediante el sistema de soleras. El trasvase del contenido  de diferentes añadas de unas barricas a otras permitía mantener un producto homogéneo. A la vez, la adición a los vinos de aguardiente vínico en mayor o menor proporción, dio lugar a la amplia gama de jereces que hoy conocemos.

fotoCULTURA+GASTRONOMÍA-Vino Jerez-copas y variedades-Museo & Cata

Pero fue a principios del siglo XIX cuando se comenzó a comercializar vinos de calidad estable. Con estos vientos favorables, se instalaron en el Marco más vinateros británicos: los Wisdom, Warter, Williams, Humbert, Sandeman, Osborne, Terry y Duff-Gordon. La afluencia de riquezas atrajo igualmente a los “indianos”, hombres acaudalados que regresaban tras los procesos de independencia de las colonias americanas. Mucho de ellos eran de origen vasco, como los Goytia, Muriel, Goñi, Aizpitarte y Otaolaurruchi. Asimismo en esta época comenzaron su actividad los González (1835) y los Misa (1844).

En la última década de esa misma centuria, la plaga de la filoxera arrasó gran parte del viñedo jerezano. Tras el arranque de la totalidad de las cepas, la única solución consistía en injertar las cepas locales con una variedad americana, resistente al parásito.

Pasado el aciago episodio, Jerez conoció su consagración político-vinícola con la II República. En 1933 se constituyó el Consejo Regulador de las Denominaciones de Origen Jerez-Xérès-Sherry, el primero de la Península.

Tras este breve repaso histórico, la única manera de conocer de cerca esta singular bebida consiste en… apuntarse a Museo & Cata, EL JUEVES 10 de MARZO. La actividad se desarrolla en dos partes: Visita guiada en el museo del Prado, para descubrir, entre otras, las joyas de Velázquez. A continuación, una Cata comentada de vinos especiales. Beberemos vino de misa, de Burdeos y, por supuesto, de Jerez para saborear mejor el arte. ¡Plazas limitadas!

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