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Sobre Historia

Violette Morris. Francesa, nazi, bisexual

De patriota a colaboradora. Esta antigua enfermera durante la Primera guerra mundial, campeona deportiva, portadora del estandarte de Francia en las competiciones deportivas, pasó a colaborar con el régimen nazi durante la Ocupación. Y fue implacable con sus enemigos.

Nació en 1893 en París. Se casó poco antes del conflicto y durante la Primera guerra mundial conducía ambulancias durante dos de las batallas más sangrientas que oponían en las trincheras a franceses e ingleses frente a los alemanes.

Tras la guerra emprendió su carrera de deportista en varias disciplinas: lanzamiento de discos, tiro con arco, levantamiento de pesas, tenis y carreras de caballo. Además jugaba al waterpolo, pese a que no existía ningún equipo femenino en este deporte o al fútbol. Boxeaba incluso contra hombres. Con un 1,66 m de estatura y 68 kg, su corpulencia y habilidad le permitían practicar múltiples variedades deportivas.

Aunque multidisciplinar, su verdadero amor eran las motos y los coches. Participó en varias competiciones automovilísticas. Para poder acoplarse frente al volante, no dudó en practicar una mastectomía en ambos pechos.

Para la sociedad de la época, su conducta creaba polémica. Su divorcio, su bisexualidad declarada y su atuendo masculino en las competiciones, fueron motivos más que suficientes para que la Federación Atlética francesa Femenina le retirara su carnet. No fue por lo tanto autorizada a participar en los Juegos Olímpicos de 1928. Una afrenta que Violette no le perdonó a su país.

Violette Morris, antes y después de la mastectomía

En 1936 asistió a los Juegos Olímpicos de Berlín y ahí, fascinada por el fasto nazi, se rindió al poder del enemigo. Su colaboración, con la Gestapo en primer momento, y las SS después, se fraguó en ese periodo. Pasaba al otro bando información sobre la línea de defensa Maginot o sobre el principal tanque francés, el Somua S35.

A partir de entonces, tomó parte activa en las delaciones, detenciones, interrogatorios y torturas de sus compatriotas. Los SS le encargaron de “vigilar” y limpiar una parte de la región de Normandía. Violette estableció contactos y selló acuerdos con delatores, a la vez que practicaba rondas regulares para detener a los considerados como traidores.

Sin embargo, en 1944 el movimiento de Resistencia se había hecho más fuerte, sobre todo gracias a la ayuda de los Aliados. Llegó la orden de su ejecución desde Londres. Miembros de la Resistencia, los “maquisards”, ubicaron a Violette y un día, al regreso de una de sus rondas, la tirotearon en el coche tras una emboscada. El 26 de abril de 1944 murió la mujer apodada la “hiena de la Gestapo”.

Para saber más sobre este obscuro personaje, existe toda una ristra de biografías,por ejemplo: “La Diablesse – La Véritable Histoire de Violette Morris” (1989) y “Violette Morris, la Hyène de la Gestapo” (2004), ambas de Raymond Ruffin; “Violette Morris, la Gestapiste” (1994), de Jean-Émile Neaumet; “L’Honneur Ratatiné d’une Athlète Lesbienne en 1930” (1999), de Christian Gury; “Violette Morris, Histoire d’une Scandaleuse” (2011), de Marie-Josèphe Bonnet.

O como anticipo :

https://www.youtube.com/watch?v=bjS1Vs_SCOs